
Reforzando la labor de los catequistas de nuestra parroquia y para profundizar en la misión de los mismos, nuestro obispo D. Antonio Valin Valdés nos ha visitado el pasado día 22 de febrero en apoyo a la labor de aquellos para la transmisión de la fe en consideración de ser «testigos» y «mensajeros».
Por ello se reunió con nuestros catequistas y niños en el salón de actos respondiendo a las preguntas que los niños le hacían dándose a conocer un poquito mejor a ellos y sus familias.
Para finalizar celebró la Eucaristía con las familias.
«El catequista es un discípulo que escucha, un creyente que
celebra y un hermano que sirve.
La espiritualidad catequística es un camino que integra cabeza, corazón y manos.»

Esta espiritualidad se nutre de tres pilares que mantienen viva la llama de la misión: la Palabra de Dios, que ilumina; la Eucaristía, que alimenta; y los necesitados, donde Cristo se hace cercano y concreto. Solo cuando estas fuentes están unidas, el catequista puede anunciar un Evangelio vivo y creíble.
